En apariencia es la chica más normal del mundo. Pero tan sólo baja un poco la cámara...

Gaby Shull sospechaba de que algo estaba mal ya en el 2011 después de una mala caída en la pista de hielo. Parecía que tenía un hematoma ordinario, pero la realidad era mucho más complicada. Osteosarcoma fue el diagnóstico decepcionante que le dieron a Gaby, empezando una inminente guerra contra el cáncer. Y como tú sabes, las guerras no ocurren sin pérdidas...

Después de un ciclo de tres meses de quimioterapia, a la chica se le hizo una amputación rotativa: se le eliminó la rótula cancerosa y se cosió la parte restante del pie, girándola 180 grados. Esta amputación le ofrecería una mayor movilidad en el futuro, a pesar de que se veía impresionante. Sin embargo, cuando la vida de un niño está en peligro, se tiene que hacer todo lo posible.

"Nosotros le pedimos consejo a Gaby" — Cuentan sus padres. — "Le mostramos un video de cómo vive la gente después de una amputación rotativa. El único aspecto negativo es la apariencia, pero nosotros queríamos que ella viviera una vida más satisfactoria".

"Después de la operación, sólo tenía un deseo: quería volver a bailar. Antes de que me amputaran la rodilla, practicaba ballet, y yo estaba dispuesta a continuar. Esto me motivó y me levantó de la cama en gran medida. Y, por supuesto, el amor a mi familia". — cuenta Gaby.

"Todo esto fue muy doloroso. Tenía miedo de poner peso sobre la pierna herida. Me tomó alrededor de un año poder moverme sin ayuda, y un año más para poder bailar en el escenario".

Ahora Gaby Shull tiene 14 años, y se entrena de nuevo, para tomar parte en las competiciones, inspirando a muchos niños que le están haciendo frente al cáncer y aún no han completado su rehabilitación. En el futuro ella quiere convertirse en médico, para buscar una cura para el cáncer.

"¡Si yo fui capaz de superar esta enfermedad y aprender a vivir sin pierna, significa que soy capaz de hacer incluso más!" — dice ella.

¡Mira este video! Te dará la oportunidad de comprender las dificultades por las que tiene que pasar cada día esta chica de carácter fuerte.

Créeme, si tus brazos y piernas funcionan a la "normalidad", simplemente no tienes derecho a quejarte porque en tu vida algo ha ido mal. Levanta la cabeza y continúa, pues sólo tú puedes hacerte feliz a ti mismo. Sólo hay que trabajar en ello cada día, sin dejarse vencer. Y mientras tanto, comparte esta historia con los demás, para que también tengan una sacudida y motivación nueva para vivir.

Fuente: Daily Mail

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