Este niño murió por la “bondad" de sus padres. Esos tontos seguro no tienen cerebro…

Por supuesto, todo padre promedio intenta darle a su hijo todo lo mejor que puede imaginar y le desea sólo cosas buenas. La verdad es que como demuestra la amarga experiencia, la sobreprotección, el rechazo a los métodos convencionales de educación y la comida de niños tradicional debido a estas o aquellas circunstancias, creencias de las madres y los padres con frecuencia dejan de lado lo que realmente necesita el niño. Además a veces los sueños y añoranzas internos que quedan frustrados, la adicción a la medicina alternativa y la nutrición “adecuada” pueden llevar a casos letales. Esto se escucha horrible, ya que nadie es digno de tener un trato cruel, y más aún los niños que no pueden valerse por sí mismos. Hoy te presentaremos un caso terrible, cuando los padres llevaban a su niño a esto. Muchas de estas historias, por desgracia, terminan mal…

¡Los médicos no son monstruos!
En el año 2013 en Vancouver (Canadá) los padres de Ryan Alexander Lovett de 7 años pensaron que confiar en la medicina tradicional es muy dañina para la salud. Su madre estaba en contra de el sistema de salud tradicional y nunca llevó a su hijo con los doctores. Cuando el pequeño tuvo fiebre muy alta (como termino resultando a causa de una infección bacteriana) ella continuó dándole al pequeño remedios homeopáticos. La ambulancia recibió la llamada al fin cuando el calor del pequeño empezó a causarle convulsiones. Por desgracia ya era demasiado tarde.

No hay que fiarse sólo de nuestras fuerzas…
Otro accidente más ocurrió en Australia. Thomas Sam junto con su esposa intentaban tratar a su hija de 9 meses enferma por su cuenta. El hecho está en que el australiano practicaba la homeopatía y estaba seguro de que esto ayudaría a su hija. Desde los 4 meses en el cuerpo de la pequeña Gloria comenzaron a aparecer erupciones que se extendían en un terrible eczema. Esto llegó hasta el punto en que ella se encaneció antes de cumplir el año. Al final la niña murió por envenenamiento en la sangre y el agotamiento al que la llevó la enfermedad.

¡No todo lo que quieren los padres es bueno para los niños!
Muy recientemente en este año 2015, Sean y María Hosanna padres ejemplares de tres hijos, fueron a juicio. El asunto está en que su hija más pequeña Matin murió a la edad de 2 años y tres meses por asma y desnutrición (el caso ocurrió en el 2011).Sean y María amaban con locura a su hija y la alimentaban exclusivamente con una comida vegana muy provechosa. Por desgracia el organismo de los niños necesita muchas vitaminas, minerales y microelementos, y semejante régimen de alimentación no le hacía ningún bien a la niña. A los padres no les importó que la débil Matina a sus dos años apenas pudiera moverse. Cuatro años después del incidente Sean y María fueron sentenciados y los niños que quedaban fueron llevados por las autoridades.

La vida llegó a su fin, cuando apenas comenzaba…
En ese momento el mundo se estremeció con la historia de Crown Shakur de 6 semanas. Este pequeño nació en casa, antes de tiempo y con problemas de salud. Sus padres no llevaron a Crown al doctor. El régimen de alimentación del recién nacido era extremadamente extraña: leche de soya y jugo de naranja. El organismo del pequeño no soportó esa alimentación y a las 7 semanas de vida Crown falleció. Sus padres fueron condenados a cadena perpetua.

¡Lo importante es no exagerar!
Brittany y Samuel Labbertony de Seattle consideraban la peor de las pesadillas en la vida al sobrepeso, por eso ellos no le daban a su bebé recién nacido (quien por cierto nació prematuramente) ni una gota de leche y con frecuencia se saltaban comidas. Debido al agotamiento tuvieron que llevarla al hospital donde su peso volvió a la normalidad. Por tanto que el no “comer” era la postura que habían tomado sus padres, la bebé tuvo que ser llevada a una familia sustituta donde vivió feliz y recibía la cantidad de comida necesaria. Sin embargo este no es el final de la historia. Brittany y Samuel insistían en visitar de vez en cuando a su hija. Al ver cómo había “engordado”, ellos le dieron un laxante en su biberón. En esta ocasión nadie murió, pero a los extraños padres tuvieron que quitarles también a su hija mayor, la pobre de dos años, que estaba muriendo de hambre ya tenía problemas físicos. Como referencia: la madre a sus 21 años pesaba 40 kilos y no parecía una persona que estuviera muy viva.

Cuando los padres no tienen cabeza…
De la misma manera se ganaron la popularidad Christopher y Mary Sulttse de Wisconsin en el año 2011. En comparación con los personajes anteriores ellos se libraron muy fácilmente: con apenas un año de cárcel y una multa de 25 mil dólares. Su niña también nació de manera prematura y los médicos decidieron quedársela en el hospital para que ella ganara peso. Los horribles padres decidieron que la niña estaba ganando demasiados kilos extra y se negaron a que trataran así a su niña, así que decidieron llevársela a casa. Después de 14 meses la niña apenas había aumentado 6 kilos. Al final los trabajadores sociales se llevaron a la hija y a la pareja maravillosa, también se le prohibió acercarse a la pequeña.

No hay palabras. Puedo decir que estos padres horribles no deberían ni siquiera poder tener la oportunidad de tener hijos. Cuándo la gente finalmente entenderá que: lo que pensamos nosotros los mayores, no siempre es lo más conveniente para el organismo de un niño, más aún cuando esto le debilita. Recuerda, a veces la “preocupación excesiva” lleva a consecuencias fatales, así que tienes que usar tu cabeza a la hora de criar y educar a tu hijo. Por favor, comparte este post con tus amigos, porque es algo que todos deben pensar.

Comentarios