¡Nadie debe callar esto! Cómo contraje VIH (SIDA)

Era una aburrida noche de primavera, estaba solo en casa y no sabía qué ponerme a hacer. De repente alguien llamó por teléfono, cortando el silencio en la sala. Era mi amigo, me llamaba para invitarme a una discoteca. Naturalmente, no pude rechazar su oferta, y me encontré con él en el club a la hora que quedamos. Formamos un gran grupo de amigos, nos fuimos al club y tomamos una mesa que estaba libre. Nos esperaban baile, diversión, vueltas, alcohol, risas y alegría.

Young women having fun dancing at nightclub

En un momento dado noté a una chica que iba vestida con una hermosa camiseta blanca, jeans azules y zapatillas blancas. Su esbelto cuerpo atraía mi atención cada vez más, y cuando la vi bailar, mi corazón se detuvo. En ese momento nada sugería problemas, y yo no podía pensar en nada malo, pues mi mente se encontraba hechizada por la belleza de esa chica. Y entonces sonó una canción lenta y romántica, por lo que me terminé mi copa de vino y fui a su mesa.

2

Ella estaba en su círculo de amigos, su mesa estaba cubierta de mucho lujo, había una botella de vino de élite y whisky americano, cada chica había ordenado ensalada César y muchos bocadillos diferentes. Me armé de valor y la invité a bailar, y cómo se agitó mi corazón cuando ella accedió y nos fuimos a bailar juntos. Me sentía como en el paraíso, bailamos toda la música que pusieron, nos dejamos llevar por la pasión, y en un momento llegué a sentir que solo estábamos ella y yo. Eventualmente le sugerí que nos fuéramos de ahí.

Pedimos un taxi, pasamos a una tienda, compramos una variedad de comida deliciosa y nos fuimos a un hotel. La noche entera, hasta que amaneció, nos permitimos todos los placeres posibles y, por supuesto, excitados y borrachos, no nos pusimos a pensar en los preservativos. Estábamos bien, nos divertíamos, descansábamos y continuábamos con las caricias.

3

En esos felices momentos no me puse a pensar en el VIH o el SIDA, simplemente estaba feliz. Parecía que no podía haber problema alguno, ella era de una familia acomodada, y tenía una educación superior y un buen trabajo. Después de esa noche, no volvimos a vernos, no respondió a mis llamadas y simplemente tuve que dejarla ir. Cuatro meses después me dio fiebre, se me congestionó la nariz y me dio tos. El médico me ordenó hacerme unos exámenes estándar y de sangre para VIH.

Pic

Me hice todos los exámenes y ni siquiera me preocupé por los resultados. El día que acudí al médico, estaba de buen humor y hasta un poco bromista. Sin embargo, el médico me miró y me dijo: "¿Qué tiene de gracioso tener VIH?". En ese momento el tiempo se detuvo para mí. El análisis repetido dio un resultado positivo.

Mi vida se convirtió en una vida para los doctores. Siempre más pruebas y más medicamentos. Esta es la historia acerca de cómo contraje VIH. Nunca pensé que podía pasarme a mí.

¡Este es un tema muy importante para todos! Compártelo con tus amigos. Ellos también deben saber sobre esto.

Comentarios